La fuga de 17 presos del penal peruano de Challapalca, en el límite con Bolivia y Chile, alertó ayer al Gobierno nacional que ordenó reforzar los puestos fronterizos de Desaguadero y Sorata para evitar el ingreso al país de los prófugos, considerados “peligrosos”.
En tanto, el director de la Policía de Perú, Raúl Salazar, anunció que se ha cerrado la frontera con Chile en la región sureña de Puno y que han reforzado las medidas de seguridad hacia el lado boliviano.
Las autoridades peruanas temen que los delincuentes huyan a los países vecinos donde podría ser más difícil hallarlos.
Según medios peruanos, los reos escaparon de ese reclusorio con armamento y uniformes del personal del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), que los resguardaba. Entre los reos se encuentran delincuentes que recibieron condenas por homicidio, robo agravado, extorsión y secuestro.
El ministro de Gobierno, Carlos Romero, informó que su despacho ordenó aumentar el control policial de los puestos fronterizos con Perú para contribuir a la captura de los 17 reos.
Aseguró que el Gobierno está en constante contacto con autoridades peruanas para coordinar acciones de seguridad y coadyuvar en la captura de los presos que fugaron del penal de Challapalca.
En tanto, la Policía peruana se encuentra en estado de alerta en las zonas fronterizas con Bolivia y Chile. Las autoridades realizan un exhaustivo patrullaje para recapturar a los prófugos y han reforzado las medidas de seguridad en sus fronteras.
"La frontera con Chile está cerrada. Se va a difundir la fotografía de los fugitivos a nivel nacional para que los ciudadanos colaboren con nosotros y se sientan comprometidos con la seguridad del país", declaró Salazar en la emisora Radio Programas del Perú (RPP).
"Hemos desplegado todas las fuerzas que tenemos en (las regiones de) Tacna, Puno, Cusco Apurímac, Moquegua, Ica, Arequipa, Cuzco y Ayacucho. Todas las zonas han sido reforzadas de forma permanente a través de un 'operativo cerrojo'", expresó.
Salazar indicó que la captura de los fugitivos es "inminente" y que se los está buscando por "agua, tierra y aire". Señaló que unos 3.000 policías se movilizan por diversas zonas de Perú para capturar a los presos. Según el jefe del INPE, José Pérez, personal de su institución, encargada de la seguridad de la prisión, y del Ejército se han sumado a la búsqueda. Las pesquisas indicaron que los internos tomaron como rehenes a sus vigilantes, pero esto fue negado por una fuente del INPE a Efe.
ARMADOS
Según el fiscal de la localidad de Desaguadero, Óscar Jiménez, los reos escaparon con armamento y uniformes del personal del INPE que los resguardaba.
"La gran mayoría está identificada por sus apodos, son 17 internos muy ranqueados (con sucesivas condenas). La gente que va a Challapalca es gente que tiene condenas muy largas", dijo a la radio limeña RPP José Pérez, jefe del sistema de presidios.
En el momento de la fuga, el penal tenía 129 internos recluidos, aunque tiene una capacidad total para albergar a 240.
En las cárceles de Perú, la mayoría de internos viven hacinados, en condiciones donde están expuestos a enfermedades como la tuberculosis y otras enfermedades.
"Esto ha sido coordinado, han estado (en las afueras del penal) camionetas esperando a los que se han fugado, no es algo fortuito sino planificado", declaró Pérez.